La Balconada Revista

Mi foto
Valle de Lecrín, GRANADA, Spain
Revista y agenda cultural del Valle de Lecrín

jueves, 2 de febrero de 2012

Editorial de Febrero

Los almendros ya florecen en el valle. Foto: Luis Chacón
     Con la construcción y apertura de la autovía A-44 carreteras comarcales y nacionales como las que comunican los distintos pueblos del Valle de Lecrín quedaron en un segundo plano. Ocurre en muchos lugares. La comodidad y rapidez relegan a esas carreteras a ser utilizadas sólo para los que vivimos en algunos de esos pueblos o para los visitantes que vienen a conocer esta zona. El antiguo tránsito de coches y de pasajeros  era aprovechado por algunos negocios que vendían sus productos y ofrecían sus servicios a quienes  hacían una parada antes de llegar a la costa. De aquellos tiempos, y no hace tanto, no son muchos los establecimientos que han sobrevivido en poblaciones como Béznar. Gracias al crecimiento del turismo rural, estos pueblos siguen llenos de vida, especialmente los fines de semana. En cuanto a las carreteras ahora relegadas, también fueron en su día las sustitutas de otras redes de comunicación. Este es el caso del tranvía o el cable. Antes de la popularización del automóvil, Tablate era el pueblo donde se encontraba una de las principales estaciones. Ahora esta pequeña localidad no es más que un conjunto de casas deshabitadas con un molino de aceite que adivinamos de gran valor histórico, al igual que su Iglesia del siglo XVI. En el Valle de Lecrín, hay numerosos edificios que apenas se mantienen en pie y que conocieron mejores días. Algunos fueron importantes para aquellas personas que pasaban por los caminos reales, otros porque desde ellos se divisaba un basto horizonte y suponían un punto estratégico. Palacios que viven la decadencia de los olvidados porque la modernidad y el coste que supone su recuperación impiden ver la belleza e historia que aún mantienen sus muros en pie.