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Valle de Lecrín, GRANADA, Spain
Revista y agenda cultural del Valle de Lecrín
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sábado, 11 de junio de 2011

Casas del Valle. Saleres

Texto: Paco / Fotos: Alessandra
Club Cultural La Salerosa


Hemos pasado por Saleres, allí hay que ir a posta, se acaba la carretera, pero el mundo sigue. No se llega por casualidad. Lo mismo que el perfume se presenta en frascos pequeños, Saleres es uno de los pueblos de menor extensión del Valle de Lecrín, pero que contiene la esencia auténtica de la comarca.

A la vuelta de una esquina, para el caminante atento, cada paso nos puede ofrecer una sorpresa.


Hay siglos de Historia, modestamente escondida que forman parte de nuestra vida y que nos aportan sensaciones que no se pueden transmitir con las palabras.

Quiero hoy presentaros una de las tantas casas de esta comarca que a pesar de todo han resistido al tiempo y sus avatares y que forman parte de una historia lejana y compartida, que la prisa nos impide ver.



María y Pepe tienen la suerte y la dignidad de seguir conservando con mimo un tesoro. Su casa construida en el siglo XVII, al estilo castellano, con un patio interior abierto donde las plantas nos recuerdan que la primavera revienta en cada esquina.


El cobre, vestigio de pasadas riquezas y los aperos de labranza que adornan las paredes, nos evocan placeres, trabajos y fatigas de un mundo que ya se fue, quizás para siempre, e imprimen una ternura antigua y eterna que nos invita a pensar si esta “bulla” y estas prisas del mundo actual nos llevan hacia horizontes mejores.



Paco, del Club Cultural La Salerosa





lunes, 6 de junio de 2011

Último Mercado Abierto de Agricultores y Artesanos con música de La Salerosa


El mercado mensual de Saleres en el que artesanos y agricultores del Valle de Lecrín venden sus productos se queda sin los conciertos que el Club Cultural La Salerosa viene ofreciendo desde su comienzo. El motivo de esta decisión es que las altas temperaturas en verano no permitirán que se disfrute como hasta ahora. Como broche final de la temporada Alessandra, la gerente del Club Cultural, trajo a dos bandas italianas de música tradicional del sur de ese país. Tarantulé y Q.S.E.P. interpretaron y bailaron temas que invitaron a los asistentes a unirse a través de palmas y bailes en este animado concierto.
En los puestos se podía adquirir cerámica, complementos, prendas, y otras piezas de artesanía. En el stand de verduras, hortalizas y frutas de la comarca,  el alcalde de El Valle, Juan Antonio Palomino, atendía a los compradores ávidos de estos productos del campo recién recolectados.
A pesar del buen ambiente multicultural e inter-generacional de la plaza de este municipio, la Guardia Civil fue alertada de que se estaban produciendo disturbios. Todo quedó como una anécdota ya que uno de los agentes preguntó a uno de los asistentes si había otra plaza en el pueblo, al no encontrar el motivo de que hubiese sido requerida su presencia.
Aunque se desconoce el motivo de esta denuncia teléfonica, la persona que llamó podría haberlo hecho la noche anterior en la que un individuo rompió las cuerdas y el toldo que dan sombra a esta plaza y que atascó la cerradura del Club Cultural La Salerosa. Muchos vecinos sospechan de quién puede ser, ya que este elemento ha sido cogido "in fraganti" en otras ocasiones cometiendo actos vandálicos de este tipo. Por miedo a represalias nadie ha querido poner una denuncia a este vecino.
El del domingo pasado fue el último concierto que se celebraba junto al mercado mensual de Saleres, pero la gerente de La Salerosa nos ha informado de que se seguirán haciendo espectáculos pero con otro horario y días, que permitan a los asistentes disfrutar de los conciertos, recitales de poesía y jornadas gastrónomicas, que el Club Cultural está preparando para la época estival.





martes, 31 de mayo de 2011

Más de 25 años de Solidaridad


Texto: Vanesa Sánchez/Fotos: Luis Chacón



   La Fundación Escuela de Solidaridad nació hace más de un cuarto de siglo con el objetivo de aportar el amor y el apoyo de una familia a personas en situación de exclusión social. Aunque en un principio se presentaron muchas dificultades, Ignacio Pereda, el fundador de esta organización, fue resolviéndolas con imaginación y mucho esfuerzo. El centenar de personas acogidas en los cuatro centros de los que disponen en varias provincias de Andalucía trabaja junto a voluntarios y empleados para la subsistencia de esta enorme familia autogestionada, que no recibe ayudas estatales. El centro de Sierra Elvira es el de mayor extensión y el único en propiedad de la Fundación. En él conviven muchas madres con sus hijos acogidos a través del programa “Mejor con Mamá”, que es al que se le está dando mayor preferencia.
Ignacio, fundador de
Escuela de Solidaridad
   Pero a través de los centros sociales, la organización también recibe a mujeres embarazadas, madres maltratadas y con hijos, jóvenes y ancianos, enfermos y solos. Para permitir la inserción en la sociedad, se preparan numerosos talleres, que además sirven para obtener productos que después serán vendidos con el objeto de recaudar fondos que ayudan a la financiación de la organización.  Este programa se llama “Mejor Ocupado” y engloba talleres de cobre, carpintería, albañilería, forja, cerámica, velas y agricultura ecológica, entre otros. Con éste último se autoabastecen las casas dentro de esta comunidad y además se elaboran conservas, aceites y mieles que serán vendidos a través de la página web de la organización y en mercados como el de Saleres. Junto a las aportaciones de los más de 500 socios, constituyen las principales fuentes de ingreso para mantener a esta gran familia. Una de las casas, cedida por un socio, está precisamente en Saleres y ha sido rehabilitada por los propios alumnos y voluntarios del taller de albañilería.
Taller de Panadería en Saleres
Desde agosto del año pasado, Carlos coordina en ella un taller de panadería y realiza rutas de senderismo con algunos de los internos y voluntarios que vienen a tomar un respiro en la naturaleza. “Buscamos este pueblo porque es una oportunidad para integrarse en la vida sana, una vez al mes hacemos una marcha grande” comenta Carlos. Los habitantes de Saleres, según el director de la casa en este pueblo “están encantados porque como no hay apenas niños, siempre son bienvenidos” y esta experiencia se traslada a los demás centros generando una lista de espera, ya que “les encanta la zona”, añade.

  Si los acogidos vienen de todas las partes del mundo, los voluntarios también. Algunos estudiantes de Ciencias Económicas de universidades alemanas solicitan realizar un voluntariado para estudiar este ejemplo de autogestión de primera mano. Ignacio se muestra orgulloso de que esta fundación pueda mantener por sí misma al centenar de personas que crecen en un ambiente amable y familiar gracias a las ayudas de los socios y del trabajo de los miembros.
   El triunfo de esta asociación está en que tras todos estos años, los responsables de la iniciativa no pierden la motivación; “la labor de amor y cariño hacia las personas no te la da nadie, tú le puedes decir a una persona desamparada que vaya a cualquier centro, pero si no hay amor se va, porque el amor es la base de todo” dice Carlos. Muchas veces esta labor se ve recompensada al ver como algunos antiguos internos han podido desarrollar sus vidas con normalidad.
Carlos, Director de la
Casa de Saleres
Carlos asegura que “es reconfortante pensar que hay más gente que ha conseguido aprender un oficio, estudiar, y tener su profesión”. En estos casos, añade el director en Saleres, “el que triunfa queda vinculado a la organización toda su vida, porque para esa persona la Fundación Escuela de Solidaridad es su familia”.

martes, 1 de febrero de 2011

Un paseo entre almendros/ A walk among the almonds






UN PASEO ENTRE ALMENDROS
Foto: Luis Chacón
La floración del almendro, que sucede entre Enero y Febrero, ha sido interpretada por las diferentes civilizaciones que poblaron la península como un símbolo del resurgimiento de la naturaleza, de la vuelta a la vida.
En la mitología griega, según un comentario de Servio a Virgilio, Filis de Tracia es abandonada por su marido Demofonte, hijo de Teseo, para ir a la guerra. Desesperada por el dolor de la ausencia Filis se ahorca y se convierte en un almendro sin hojas. Por fin, Demofonte regresa y al conocer la triste noticia y de la metamorfosis de su esposa abraza el tronco del almendro y lo besa. En ese momento el árbol florece. Acorde al Diccionario de Mitología Griega, de Jenny March, es por ello que desde ese momento las hojas que en griego recibían el nombre de pétala comienzan a denominarse phýlla. No obstante, ésta es tan sólo una de las leyendas griegas que se pueden encontrar sobre los almendros en flor.

Según la tradición cristiana, Valentín era un médico que se convirtió a sacerdote y casaba a escondidas a los soldados cristianos, ya que en el s. III el emperador Claudio II prohibió dichas bodas porque éstos no iban a la guerra si estaban casados. El emperador decidió condenar a Valentín tras saber que él sí celebraba estos enlaces. Mientras estuvo preso conoció a Julia, hija de su carcelero, a la que instruyó. Cuando finalmente fue ejecutado el día14 de febrero, Julia plantó un almendro florecido junto a la tumba de San Valentín como símbolo de amor y amistad eterna.
Foto: Vanesa Sánchez
También hay una leyenda  recogida por HenryPérès en su libro “El Esplendor del Al-Andalus” en el que se narra que para calmar la tristeza de su amada Azahara, Abderramán III mandó sembrar los alrededores del palacio en Córdoba con almendros. Así ella no añoraría más la sierra cubierta de nieve de Granada.
 El almendro en flor anuncia la llegada de una próxima primavera. Desde La Balconada os invitamos a asomaros al Valle de Lecrín, especialmente entre los municipios de El Pinar y Cónchar, donde los campos de almendros, olivos, naranjos y limoneros ofrecen al visitante no sólo unas vistas espectaculares, sino todo un embriagador entorno en el que pasar unas horas de cuento.


A WALK AMONG THE ALMONDS
This is a free translation by Linda 

Foto: Vanesa Sánchez

Almond blossom has been regarded by different civilizations as a symbol of returning nature, and enduring love. According to Greek Mythology; Phyllis of Thrace, thinks her lover Demophon, who is slow to return from battle, has abandoned her and consequently dies of a broken heart. The gods, taking pity on Phyllis, change her into an almond tree.  Demophon returns to find his love dead, and prostrates himself before the tree begging forgiveness for not having returned sooner. At this the almond tree burst into blossom; a sign of eternal love.

According to Christian tradition the man we know as St Valentine was a doctor who later became a priest. The emperor of the time Claudio II had forbidden the marriage of his soldiers, reasoning that married men would be less inclined to go to war. However, Valentine broke the law by secretly marrying Christian soldiers. The news of these weddings spread to the ears of the emperor and consequently he had Valentine sentenced to death. While in jail Valentine got to know Julia, the daughter of the jailer and passed many hours in her company.  On Feb 14th, the day of the execution, Julia planted an almond blossom beside the grave, a symbol of love and eternal friendship, for the man now known as St Valentine.
Foto: Vanesa Sánchez
Another legend is told by Henry Peres in his book “The Splendour of Andalusia” in which he tells the story of how to dispel his wife, Azhara’s, sadness. Abderraman III ordered that almond trees should be planted around the palace in Cordoba. His hope was that by doing so his wife would not miss so much the snow covered sierras of Granada.
The almond blossom heralds the arrival of the coming spring. From La Balconada we invite you all to come to the Lecrin Valley, especially the area between El Pinar, and Cónchar where the groves of almonds, olives, oranges and lemons offer a spectacular sight.