La Balconada Revista

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Valle de Lecrín, GRANADA, Spain
Revista y agenda cultural del Valle de Lecrín

lunes, 12 de diciembre de 2011

Casas del Valle: La Casa Larga


Texto e imágenes: Lidia Álvarez (www.viasur-andalucía.com)

   La Casa Larga germinó a partir de un deseo conjunto, mío y de mi pareja de tener una "guarida secreta" donde poder escaparnos a nuestro antojo. Después de haber viajado mucho y conocido muchos rincones del mundo, llevábamos tiempo buscando un lugar que combinara un aire del Norte de África, el Mediterráneo y Jamaica, mi país natal.

   España, Andalucía y Melegís parecía ser el lugar ideal para nosotros, y en 1998, dimos con una pequeña ruina, el número 24 de la Calle Larga que estaba en venta. Todavía tenemos guardado el "reverso del sobre" con los cálculos que, mientras estábamos sentados en la playa, utilizamos para determinar cómo podríamos seguir adelante con la compra y la restauración. Lo que íbamos a adquirir era solamente el solar de una casa, sin ningún jardín o terreno adyacente disponible, pero aún así, tuvimos una corazonada y nos decidimos a comprarla.

   El programa de construcción de la número 24 fue extensa, ya que requería la combinación de los estándares modernos de la ingeniería civil española, pero siendo fiel a los orígenes del edificio, que era nuestro deseo. En resumen, la reforma requería la eliminación de los pisos superiores, el fortalecimiento de la estructura inferior, colocación de suelos de nuevo, la construcción de una nueva planta superior, tejados y terrazas. La distribución de la casa es exactamente la misma que tenía, a excepción de la cocina. Mantuvimos la puerta del salón por la que pasaban, en su momento, al burro hacia su establo (hoy un trastero). Desde la calle, la casa parece exactamente igual que hace 160 años (lo que más o menos calculamos que puede tener, ya que no hay ningún documento que date exactamente la fecha de construcción).

   En fin, como todo lo que sucede en España, siempre hay un toque del destino, y en nuestro caso fue que justo cuando estábamos terminando la obra, el 'huerto' en la parte trasera de la casa, que pertenecía a Pepe Ramón, se pone milagrosamente en venta y pudimos adquirirlo. Abrimos una puerta en la pared del fondo de la casa y eso fue todo. ¡Teníamos un jardín! Bueno, no exactamente.

   En realidad era una finca muy descuidada y cubierta de tierra y había montones de escombros por todas partes. Pero tenía 40 árboles frutales variados que habían sobrevivido al abandono. Mi mujer, muy aficionada a la jardinería, ha ido cuidando este huerto y sus árboles y ha ido añadiendo distintos tipos de plantas y flores, imitando a las silvestres. También conservamos la acequia que pasaba por él, conectada a la de la calle, y que funciona perfectamente. Cerrar los ojos al atardecer sentado tranquilamente aquí y oír el susurro del agua junto con el olor a azahar es transportarte al paraíso.

   Después de cinco años de duro trabajo desde que adquiriéramos nuestra valiosa “ruina” tenemos nuestro hogar en España, al que hemos ido aportando nuestros pequeños tesoros del resto del mundo: unas pesas de una báscula de pescado de malta, un halo de una estatua de una iglesia medio derruida (también en Malta), un baúl proveniente de la frontera de Pakistán, Afganistán e India, y sobre todo, la pieza a la que yo guardo más cariño: el armario de la habitación, que fue hecho a mano por mi abuelo en Jamaica como regalo para mi abuela.

   Estábamos felices con nuestra nueva casa en el Valle de la Alegría. Ya no pedíamos nada más…

   Pero entonces el destino nos hizo otra visita. En la parte trasera del número 24, y contigua a la misma, había una casa abandonada (literalmente una ruina) y que, obviamente, sería una gran adición a nuestro alojamiento. Estas ruinas pertenecieron a la misma familia muchos años atrás, bisabuelos de un conocido vecino del pueblo, que, hablando con él, todavía recuerda cuando era pequeño y correteaba por la casa. Con ésta hicimos lo mismo que con Larga: la restauramos sin cambiar la forma original de las paredes en ruinas, dando lugar a una segunda casita con mucho encanto. Y desde 2006 disfrutamos de nuestro sueño hecho realidad al Sur de Granada.